Antes de la lista de la compra, la lista de lo que ya tienes.
Parte de esto funciona mejor que lo que se vende en las tiendas, porque no tiene una manera correcta de usarse.
En la cocina

1. Harina, sal y agua. Masa casera en cinco minutos.
2. Café, cúrcuma, remolacha, col lombarda. Tintes naturales de verdad. (Y el agua de col lombarda cambia de color con vinagre y con bicarbonato, así que de paso tienes media hora de química asombrada.)
3. Hueveras. Paletas de mezclas, clasificadores, moldes.
4. Tapas de tarro y tapones. Sellos, fichas, piezas de construcción.
5. Pinzas de la ropa. Pinzas de verdad, pinceles improvisados, estructuras.
6. Cazuelas, sartenes y cucharas de madera. Para los más pequeños son material de primera.
7. Papel de aluminio y papel de horno. Superficies que se comportan de otra manera.
8. Coladores y embudos. Media hora de trasvases, que suena a poco y es investigación seria.
En el contenedor y el buzón
9. Cajas de cartón. El mejor material del mundo y es gratis. Se corta, se dobla, se pinta y aguanta el peso de un niño.
10. Tubos de papel higiénico y de cocina. Los reyes de las piezas sueltas.
11. Publicidad y revistas. Collage infinito.
12. Bolsas de papel y papel de embalar. Papel gigante gratis. Lo que más se acaba, resuelto.
13. Envases transparentes. Botes de almacenaje que dejan ver lo que hay dentro.
14. Redecillas de fruta. Estampan, tamizan y hacen texturas.
En la naturaleza

15. Palos, piedras, hojas y piñas. El kit original.
16. Arena, tierra, barro y agua. Los cuatro materiales con los que empezó todo.
En el cajón de los cachivaches
17. Botones, cordones y cintas.
18. Telas viejas. Cuanto más grandes, mejor: son disfraz, techo, río y capa.
19. Tuercas, arandelas y llaves que ya no abren nada.
20. CD rayados y cables. Reflejan, brillan, se doblan.
Y el que lo une todo
Añade un rollo de cinta de carrocero y ya tienes taller.
Se corta con las manos, se escribe encima, se pega a casi todo y se despega sin destrozar nada. Si tuviera que elegir un solo material comprado para acompañar a esta lista, sería ese.
Dos avisos
Con menores de tres años, nada que quepa entero en la boca. La regla práctica: si pasa por el tubo de un rollo de papel higiénico, fuera.
Y revisa los bordes. Las latas cortan, y algunos plásticos recortados también. Un poco de cinta de tela alrededor y resuelto.
Por qué esto funciona tan bien
Porque ninguna de estas cosas es para nada concreto.
Y como no hay una manera correcta de usarlas, no hay manera de usarlas mal. Donde no se puede hacer mal, desaparece el miedo a equivocarse.
Que es justo lo contrario de lo que pasa con un kit de manualidades.
Si quieres recibir mis correos con ideas, reflexiones, actividades y recursos para acompañar la creatividad en la infancia, déjame tu correo:
El listado completo, con más de cincuenta materiales y cómo organizarlos, está en la guía El taller en casa.